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Fisioterapia pélvica

Incontinencia urinaria

Las pérdidas de orina son frecuentes, pero no deberían asumirse como algo inevitable. Pueden aparecer al realizar un esfuerzo, acompañadas de una necesidad urgente de orinar o combinar ambas situaciones.

La fisioterapia del suelo pélvico permite valorar qué factores intervienen en cada caso y plantear un tratamiento individualizado.

Entender lo que ocurre

¿Qué es la incontinencia urinaria?

Es cualquier pérdida involuntaria de orina. Puede producirse de manera ocasional o repetirse con suficiente frecuencia como para limitar el ejercicio, el trabajo, el descanso, las relaciones o las actividades cotidianas.

No todas las pérdidas tienen el mismo origen. Por eso conocer cuándo aparecen, qué las desencadena y cómo funciona el sistema abdominopélvico es esencial antes de decidir el tratamiento.

No se trata sólo de “tener el suelo pélvico débil”. La continencia depende de la coordinación entre vejiga, uretra, musculatura, abdomen, respiración, hábitos y sistema nervioso.

Identificar el patrón

¿Qué tipo de pérdidas tienes?

Distinguir cómo y cuándo aparecen las pérdidas ayuda a orientar la valoración y el tratamiento.

01

Incontinencia de esfuerzo

La pérdida aparece al aumentar la presión abdominal: al toser, estornudar, reír, correr, saltar, levantar peso o realizar determinados ejercicios.

02

Incontinencia de urgencia

La pérdida está asociada a una necesidad repentina y difícil de posponer de orinar. Puede coexistir con aumento de la frecuencia miccional.

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Incontinencia mixta

Combina características de las dos anteriores: aparecen pérdidas relacionadas tanto con los esfuerzos como con la urgencia miccional.

En diferentes momentos de la vida

Puede aparecer en situaciones muy distintas

La incontinencia urinaria puede afectar a personas de diferentes edades y no siempre responde a los mismos factores.

Mujeres Con o sin antecedentes de embarazo o parto.
Embarazo y posparto Durante el embarazo o después del nacimiento.
Menopausia En un contexto de cambios hormonales y tisulares.
Hombres También puede aparecer sin cirugía previa.
Cirugía prostática Especialmente durante la recuperación tras prostatectomía.
Antes de tratar

Qué valoramos

La primera valoración busca comprender el patrón de las pérdidas y detectar los factores que pueden estar participando en ellas.

La exploración y las técnicas utilizadas se explican previamente y se adaptan a cada persona, siempre con consentimiento.

01
Cuándo aparecen las pérdidas Esfuerzo, urgencia, ejercicio, determinadas horas del día o situaciones concretas.
02
Hábitos urinarios Frecuencia, urgencia, cantidad de líquidos, nocturia y forma de vaciar la vejiga.
03
Función del suelo pélvico Capacidad de contraer, relajar, sostener y responder correctamente a los esfuerzos.
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Abdomen y respiración Coordinación abdominopélvica y gestión de las presiones durante el movimiento.
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Historia clínica y contexto Partos, cirugías, actividad física, medicación y otros factores relevantes.
Tratamiento individualizado

Cómo podemos ayudarte

El tratamiento se elige según los hallazgos de la valoración. No todas las personas necesitan las mismas técnicas ni el mismo tipo de ejercicio.

Educación y hábitos

Ajustes relacionados con la micción, los líquidos, la urgencia y determinadas rutinas cuando son relevantes.

Entrenamiento del suelo pélvico

Trabajo de fuerza, resistencia, coordinación o relajación según las necesidades encontradas en la valoración.

Control abdominopélvico

Integración del suelo pélvico con respiración, abdomen y actividades que aumentan la presión.

Entrenamiento funcional

Llevar las mejoras a acciones reales como caminar, levantar peso, correr, saltar o practicar deporte.

Biofeedback

Puede utilizarse cuando resulta útil para mejorar la percepción y el control de la actividad muscular.

Electroterapia y otras técnicas

Pueden incorporarse cuando están indicadas y aportan valor al plan terapéutico.

El objetivo no es realizar ejercicios de forma automática, sino recuperar una función útil para las situaciones en las que aparecen las pérdidas.

Orientación

¿Cuándo conviene consultar?

Una valoración puede ser útil si...

  • Pierdes orina al toser, correr, saltar o hacer esfuerzos.
  • La urgencia te obliga a buscar un baño rápidamente.
  • Has reducido ejercicio, viajes o actividades por miedo a tener pérdidas.
  • Los síntomas aparecieron después de un parto o una cirugía.
  • Utilizas absorbentes de manera habitual para controlar las pérdidas.

Conviene valoración médica si aparecen...

  • Sangre visible en la orina.
  • Fiebre, dolor importante o sospecha de infección.
  • Dificultad repentina para orinar.
  • Síntomas nuevos asociados a una alteración neurológica.
  • Cualquier cambio urinario brusco o no explicado.
Preguntas frecuentes

Dudas habituales

¿Las pérdidas de orina son normales con la edad?

Son más frecuentes en algunas etapas de la vida, pero no deberían asumirse simplemente como una consecuencia inevitable de cumplir años.

¿Tengo que hacer ejercicios de Kegel?

No necesariamente. Algunas personas necesitan mejorar fuerza o resistencia, otras coordinación, control de la presión o incluso capacidad de relajación. La valoración permite decidirlo.

¿La fisioterapia sirve también después de una prostatectomía?

La rehabilitación del suelo pélvico puede formar parte del proceso de recuperación de la continencia después de determinadas cirugías prostáticas, adaptándose a la situación de cada persona.

¿Tengo que tener pérdidas importantes para consultar?

No. Incluso pérdidas pequeñas pueden ser relevantes si se repiten, condicionan tus actividades o hacen que modifiques tu vida para evitarlas.

¿La valoración siempre incluye una exploración interna?

No. Se decide según el motivo de consulta y la información que sea necesario obtener. Cualquier exploración se explica previamente y sólo se realiza con tu consentimiento.

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Algunos síntomas urinarios pueden coexistir con otros problemas del suelo pélvico.

¿Hablamos?

Si las pérdidas están condicionando tu día a día, podemos valorarlo

La primera visita permite conocer tu situación, resolver dudas y decidir qué abordaje puede ser más adecuado para ti.